Monday, March 20, 2006

Hasta cuándo

Lo que aquí se escribe no es con afán de deprimir ni por ocio, sino que nace con el fin de decir cosas que fueron, que son y serán. Las fotos que se publicaron en esta página no son nada comparado con la realidad. Hay fotos mucho más crudas que grafican mucho más lo que ocurre en Irak.
¿Hasta cuando no nos toleramos? ¿Qué le ocurre a mi mundo dónde todos prefieren la guerra y una minoría la paz? Que dividan el mundo. Que los asesinos se maten y que a nosotros nos dejen vivir en paz.
Bush habla en nombre de Dios y de la Iglesia, pero en verdad es un loco fanático, digno sólo de Hitler. Bush en un genocida que desea el mundo en sus manos, al igual que todos sus amigos Republicanos.
¿Hasta cuándo pagamos los justos por los dictadores y genocidas?
¿Hasta cuándo aceptaremos sus abusos de poder?
¿Hasta cuándo estaremos separados silenciando nuestra voz contra aquellos que nos quieren pasar a llevar?
¿Hasta cuándo aceptaremos que empresas destruyan nuestro planeta?
¿Hasta cuándo el puto gobierno les permitirá destruir todo un ecosistema?
La Orden de Gaia se opone a todo esto y desea levantar su voz y fuerza contra aquellos que deseen destruir el planeta: empresas, políticos y la Iglesia.

¡Viva la libertad!

Estados Unidos se ha caracterizado por ser el país de las oportunidades y la libertad. En estas imágenes podemos ver como los héroes del Tío Sam derrotan y tratan como se merecen a los "malvados" iraquies. Me siento orgulloso del águila calva y espero que siga volando por mucho tiempo más.
Gringos cabrones...









Sunday, March 19, 2006

Un mendigo enseña más que un cura



Hoy, una vez más, me dicuenta de la injusticia de la sociedad. Ahora comprendo todo. A parte de las altas esferas de poder que nos gobiernan y nos reprimen, he conocido a otro enemigo aún más mortal que los poderosos: nosotros mismos, la clase trabajadora o "clase media".
Somos nosotros los que aceptamos ser pisoteados por nuestros iguales. Un imbécil gana 30 mil pesos más que uno y te pisotea. Todo el mundo se odia mutuamente, todos quieren tirar tu trabajo por la basura, te desmerecen, te insultan y disfrutan haciéndolo.
Hay jefes que te hacen llorar y se ríen. No puedo creer cómo puede pasar esto. Todos deberíamo unirnos y partir contra los poderosos, no separarnos y humillarnos los unos a los otros.
Luego de una cruel humillación sufrida hoy, caminé por la avenida principal de la ciudad y, junto a una iglesia, vi un grupo de mendigos. No mentiré diciendo que me sorprendió ver como la gente pasaba sin siquiera darle cien pesos. Gente rubia con caros lentes y preciosos anillos les hacían el quite. Un mendigo me pide dinero y busco en mi bolsillo, sólo tengo 50 pesos. Se los di.
Conversé casi una hora con él y uno de sus amigos. Estábamos de acuerdo en tantas cosas. Y él me enseñó lo lindo de vivir. A pesar de estar en la miseria me dijo que estaba feliz por estar vivo. Es raro.
Algunos tenemos tantos "problemas", pero ellos no tienen dinero, no tienen casa, no tienen nada y algunos siguen siendo felices.
No sé que decir, sólo llamo a que todos nos unamos y dejemos de lado a esos pseudo cristianos, que sólo van a la iglesia para decir que son gente de bien, cuando en verdad son la peor lacra de la sociedad. Me di cuenta que un mendigo en una hora me enseñó mas que un cura en toda su vida.

Friday, March 17, 2006

Atrapado



Muchas veces he soportado la injusticia de este mundo. He recorrido un gran camino y cada vez me doy cuenta de todo lo malo que hay en esta sociedad. Una sociedad que discrimina si no tienes dinero. Una sociedad sólo para ricos que lucharán para que todo siga tal como está. Donde exista gente pobre que se conforme con 50 mil pesos. Mano de obra barata y que no reclame.
Yo no soy pobre ni rico, tampoco de clase media. Estoy alejado de todos esos términos. Prefiero sólo ser YO. No pertenecer a ningún escalafón social, pero me doy cuenta que no puedo. Estoy atrapado en esta sociedad. No soy YO, soy sólo un maldito número que algún millonario conoce de pies a cabeza.
Debo tener una AFP, debo tener una cuenta en el banco, debo pagar si quiero orinar, si quiero comer, si quiero dormir. Necesidades básicas que todo el mundo merece, pero que esta sociedad discriminadora sólo me otorga si tengo dinero. ¿Qué hacer ante estos problemas?
Me doy cuenta que a los mapuches los tratan de terroristas, a los palestinos también. Ellos son personas que desean la tan ansiada Libertad. ¿Cómo puede ser terrorista alguien que quiere vivir tranquilo en su casa?. No lo comprendo y me siento atrapado.
Mi alma está atada a un destino de trabajar, comer y pagar cuentas. Pero yo quiero algo más. Quiero llegar más allá. Sé que debe haber un lugar donde mis sueños se hagan realidad.
Hace unos días caminé lejos de la ciudad, donde los problemas urbanos no me tocaban. Me sentí tan bien. No había nada más que yo, la naturaleza y una cámara fotográfica (algo moderno). Algunas flores eran feas, pero yo las veía hermosas. Llegué hasta un bello lugar donde el mar era claro y hermoso. Me sentía libre. Pero luego regresé a la ciudad y me di cuenta que nunca más seré tan libre como esa vez, porque ahora vivo con el deseo de escapar. Ahora me siento realmente atrapado intentando buscar una salida.
Pero ¿saben qué? Aún así me siento feliz, porque espero ansioso el día de poder ser libre nuevamente. Ser libre y que mi cuerpo sea la brisa del aire. Ahora soy feliz sólo por ese deseo de viajar. Sé que algún día llegará.

Preludio de Oda al deseo

Déjame tocar tu cuerpo
Déjame lamer tus pechos
Quiero masturbar tu ira
y lanzarla contra mí
Quiero volar por los cielos
Quiero que explote mi cuerpo
en un grito de dolor y placer

Tuesday, March 07, 2006

Preludio


Dos jóvenes imberbes caminaban por las frías calles de Valparaíso. Al llegar a la catedral, frente a la plaza victoria, uno de ellos se percina.
-¿Por qué lo haces?- preguntó el otro frunciendo el ceño.
-Es mi forma de demostrar mi fe-, dijo.
-¿Y qué significa la señal de la cruz en tu pecho y frente?
-Es la cruz que debo cargar, tal como lo hizo Jesús-, respondió el otro con un aire inspirador de fe.
-¿Tú crees que Jesús quiso en verdad cargar esa cruz? ¿Piensas que el querría salvarnos con su muerte? No. Él quería vivir y nosotros lo asesinamos. Tu iglesia lo mató y nos dijo que Él lo hubiese querido así. ¿Cómo alguien iba a salvarnos estando muerto? El quería vivir con nosotros, enseñarnos cosas, pero no le dejamos. Y ahora tú haces el signo de la cruz, en señal de fe.
-Pero esa es la cruz que debo cargar al igual que Jesús.
-¿Y tú piensas que Jesús quiere que la cargues? No me hagas reir. Él quiere que tú vivas la vida; que seas feliz, honesto y que entregues amor, no que cargues una cruz, símbolo del poder y la opresión de aquella época. Símbolo de la muerte de aquel que vino a salvarnos.
-Pero así sabré como se sintió él.
-¿Si nos ama tanto por qué querría que nosotros sintiésemos lo que él? El quiere la vida y que creamos en él, no en la iglesia que lo mató y que quemó a tanta gente en la Inquisición, que apoyó dictaduras, que gobierna el mundo y que además está llena de pederastas. Abogan por el ostento, tienen riquezas, oro, plata. Cada iglesia romana serviría para albergar a cientos de vagabundos. Construyeron una enorme en Costa de Marfil, una de las colonias más pobres de Francia. ¿Quieres ser parte de esa iglesia? Si es así, no crees en Él.

Dicho esto, el otro joven guardó silencio y meditó. Ambos subieron a uno de tantos cerros y se sentaron en un mirador.
-Es bello el horizonte- dijo el católico.
-Es lo más hermoso que hay. Lamentablemente veo como lo destruímos. Contaminamos hermosos lagos, bellos ríos y la gente dice "son sólo unos cisnes. Nosotros necesitamos el papel".
Yo creo en la belleza de la naturaleza y en el cuidado de nuestro ambiente. Creo en Dios, pero no en la religión. Quiero hacer el bien y no perder una hora todos los domingos. Quiero gritar y decir que todo en este mundo está mal, excepto Dios y la naturaleza. Quiero decir que nos estamos suicidando. Quiero llorar y abrazar a un ser amado y decirle que me ayude a cuidar cada árbol, a limpiar cada río, y en vez de cantar y bailar con la imagen de Jesús crucificado, me ayude a ser mejor cada día y a ayudar a cada anciano en su nombre.
Quiero cambiar este mundo.